Es importante destacar que no todo es blanco y negro, y pueden darse ciertas condiciones en nuestra piel que requieran mayor análisis y que nada reemplaza la consulta con un profesional.
Piel Normal
Equilibrio sebáceo y acuoso
Color uniforme, luminoso, poros poco visibles
Tolera bien los jabones, no descama con facilidad, es resistente a altas temperaturas
Piel Seca
Desequilibrio por falta de secreción sebácea y/o falta de agua
Tienden a arrugarse, piel fina, poco elástica, coloración mate y opaca, poros pequeños, se descaman fácilmente, áspera al tacto
No tolera bien los jabones, no resistente a temperaturas extremas
Piel Grasa
Desequilibrio por exceso de producción de sebo
Piel gruesa, poros dilatados, poca tendencia a arrugarse, posible presencia de comedones (puntos negros), oleosa al tacto
Resistente a factores externos
Piel Mixta
Zona T (frente, nariz, mentón) con exceso de sebo
Mejillas de aspecto normal o seco.

Piel Sensible
No es un tipo de piel en si mismo, es una condición que puede aparecer en todos los tipos de piel, siendo más común en pieles secas y deshidratadas.
Presenta síntomas debido a la reactividad ante determinados estímulos externos (calefacción, tabaco, comidas picantes, etc) e internos (estrés, climaterio)
Sensación de quemazón, tirantez, rojeces.
Tip para diagnóstico: lavate la cara solo con agua, secala suavemente y esperá unos cuantos minutos. Si sentís la piel tirante y áspera, lo más probable es que tu biotipo sea seco, si por el contrario, empezás a notar brillo y al tocar tu rostro está “aceitoso”, tu biotipo es graso.
Es fundamental conocer nuestra piel para poder armar nuestra rutina y comprar de manera consciente en base a nuestros objetivos.
Si necesitas ayuda no dudes en contactarme.
